La infraestructura gratuita LACChain logra someter el blockchain fat-protocol, un verdadero lastre para la aceleración de las startups de la tecnología blockchain, a una cura acelerada de adelgazamiento

Por Alejandro Pardo Vegezzi [1] y Moisés Menéndez Andres [2] (BID Lab, LACChain)

La alianza global para el desarrollo del ecosistema blockchain en América Latina y el Caribe (LACChain), liderada por el laboratorio de innovación del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID Lab), ha cumplido un año. En ese tiempo, la infraestructura blockchain que hemos construido juntos ya está disponible y en pleno funcionamiento, con más de diez aplicaciones en temas tan variados como inclusión financiera, pagos transfronterizos, transparencia en licitaciones públicas, credenciales académicas o intercambio de datos entre aduanas. Así se mostró en último gran evento anual de innovación para la inclusión del BID (FOROMIC), con demostraciones en vivo de aplicaciones reales ya implementadas sobre nuestra infraestructura

En esa ocasión, la CEO del BID Lab, Irene Arias, presentó el estudio promovido por el World Economic Forum, Digitizing Entrepreneurship for Impact. Este estudio describe tres ejes estratégicos como elementos clave de la promoción del emprendimiento: la educación, el uso responsable de los datos y, por último, la habilitación de plataformas digitales que permitan que los emprendedores compartan recursos que faciliten la aceleración de sus negocios startup. Para los emprendedores de América Latina y el Caribe, estos elementos son una necesidad especialmente acuciante, dada la complejidad de los mercados que están viviendo muchos países de la región. Y, ahora más que nunca, el emprendimiento ligado a la innovación es un instrumento fundamental para el progreso de estos países, al contribuir a su estrategia de cambio digital, y al posicionarlos ante las oportunidades que se están produciendo en esta cuarta revolución industrial. LACChain provee una infraestructura común, una plataforma digital única para los emprendedores, llamada a ser el soporte para el lanzamiento de una oleada nueva de emprendimiento.

En 2016, se introdujo en el léxico familiar de los inversores en blockchain el concepto hoy clásico de los fat protocols (protocolos gruesos) para referirse a uno de los principales factores definitorios del éxito o fracaso de modelos de negocio basados en tecnología blockchain. Este concepto ha quedado establecido como una referencia clave para la evaluación de negocios por parte de los inversores (Joel Montenegro, Union Square Ventures, 2016).

Fuente: Joel Montenegro – Union Square Ventures.

La tesis de los fat protocols establece que la infraestructura sobre la que un emprendedor construye su negocio, el protocolo TCP/IP, es thin, es decir, resulta mínima en cuanto a captura de valor en el conjunto de la solución tecnológica. Por contra, en el actual momento de mercado, el emprendedor tiene hoy que desarrollar en la capa de aplicaciones una solución completa, un full stack, más complejo y sujeto, por tanto, a mayor incertidumbre sobre su viabilidad, además de incrementar los riesgos para su lanzamiento. Para llegar a la prueba de concepto o al mínimo producto viable, el esfuerzo incluye construir toda una arquitectura técnica que dé soporte a las operaciones y que habilite el negocio para poder probar en el mercado la viabilidad de su propuesta. Todo esto significa recursos y riesgos para el inversor.

En el entorno digital que habilita blockchain, todo ocurre de una forma diferente. La relación en términos de captura de valor de la capa de protocolo frente a la capa de aplicaciones pasa a ser fat, o gruesa. A diferencia de los emprendimientos puntocom (.com), que deben construir toda una plataforma para su modelo de negocio, el condicionante esencial para el desarrollo de emprendimientos «punto io» (.io), basados en blockchain, ha sido ese fat protocol. El protocolo es, en este caso, una capa mucho más compleja, ya que incorpora la solución a muchas de las necesidades y requerimientos de la arquitectura tecnológica, legal y operativa de un proyecto. Esta capa de protocolo requiere normalizar las soluciones y propiciar la interoperabilidad de las aplicaciones, elementos necesarios para la viabilidad de los emprendimientos y la mitigación de sus riesgos. Sobre este soporte, la capa de aplicaciones a la que debe dar respuesta el emprendedor es, por el contrario, más simple, afectando en menor medida a la viabilidad tecnológico-productiva de los emprendimientos.

LACChain resuelve este problema. Al habilitar un protocolo normalizado y estándar, con las características de un bien común o de utilidad colectiva, la iniciativa LACChain pone gran parte de ese fat protocol a disposición del emprendimiento, sometiendo a este protocolo grueso a un «régimen acelerado de adelgazamiento» en el sentido de liberar el mayor valor posible hacia el emprendedor y así favorecer un rápido crecimiento del negocio. ¿Cómo lo hacemos? En el entorno habilitado por LACChain, los negocios se lanzan sobre piezas estándar ya desarrolladas que configuran este protocolo (tecnología, identidad, dinero), ofreciendo «por diseño» elementos que, en un entorno tradicional, habría que construir cada vez y para cada emprendimiento. El esfuerzo de inversión en cada proyecto empieza a ser marginal a partir de un punto determinado, el time-to-market se acelera, y los riesgos tecnológicos, operacionales y regulatorios se minimizan. Incluso los riesgos de mercado se mitigan, dado que facilitará la creación de un marketplace especializado que permitirá el acceso de estos nuevos emprendimientos a los grandes clientes que participan en la iniciativa, aportándoles por tanto tracción y verdaderas oportunidades de negocio.

LACChain adelgaza así sustancialmente la capa del fat protocol aportando tres elementos principales de manera nativa: el acceso a una plataforma blockchain interoperable entre diferentes tecnologías, segura, colaborativa, económica y sostenible; un sistema de identidad con un marco de confianza de referencia y dinero fiat tokenizado que permite ejecutar en la misma red cualquier transacción de intercambio de valor. Con estos tres elementos, LACChain configura este protocolo para el emprendimiento, que irá evolucionando para permitir su necesaria adaptación a los diferentes marcos regulatorios de los países de la región.

Con esta propuesta de valor, un emprendedor podrá encontrar en LACChain un verdadero propulsor de su idea de negocio. Encontrará una infraestructura, con parte de los servicios clave incorporados de manera nativa en el protocolo. Con ello, reducirá inversiones y evitará costes, minimizará riesgos de ejecución e incluso regulatorios. Además, alrededor de LACChain se están desarrollando un conjunto de plataformas de apoyo al emprendimiento, incluyendo no sólo la puesta a disposición del protocolo base tecno-legal y la infraestructura como bien de utilidad colectiva, sino también la asesoría tecnológica, la financiación de nuevos prototipos de aplicaciones y la inversión en los emprendimientos con mayor potencial de negocio y propósito de impacto. Como BID Lab, uno de los actores multilaterales históricamente más activos en el desarrollo de emprendimiento en etapa temprana en América Latina y el Caribe, estamos constatando que con LACChain complementamos nuestras capacidades de promoción del emprendimiento, con una infraestructura digital disponible que funciona como una «lanzadera de startups». En esta oportunidad, el BID Lab incorpora a sus aportes en aceleración y financiación la puesta a disposición de un activo digital de gran utilidad para que los emprendedores lancen soluciones más viables y fácilmente escalables. Día tras día, estamos recibiendo y apoyando a startups interesadas en aprovechar LACChain. En BID Lab estamos convencidos de que LACChain es una referencia práctica y real de esas plataformas que el World Economic Forum (WEF) señala como elementos necesarios para asegurar el éxito de nuestros emprendedores (Digitizing Entrepreneurship for Impact). Ésta es la propuesta de LACChain para los emprendedores de América Latina y el Caribe: aprovechen esta plataforma, una auténtica lanzadera de startups, y nosotros concentraremos toda nuestra capacidad de propulsión para conducir los emprendimientos, en el mínimo tiempo posible, a la «órbita de los grandes negocios» que ya están empezando a darse con blockchain.


[1] Alejandro Pardo Vegezzi es especialista principal del BID Lab y líder de la alianza LACChain.

[2] Moisés Menéndez Andrés es asesor legal y financiero de la alianza LACChain.