¿O sólo es un giro de 360°?

A los ojos de las grandes mayorías, no parece que se esté cambiando el sector financiero global. A pesar de los avances, ciertamente el sistema tradicional sigue siendo abrumadoramente mayoritario. Y a pesar de que las nuevas finanzas están en plena construcción, quedan muchas rutas por descubrir. Por eso, algunos nos preguntamos si estamos avanzando hacia nuevas finanzas a nivel global.

Lo primero que debemos reconocer es que, ciertamente, a pesar de la entrada de nuevos actores, las finanzas globales siguen estando en manos tradicionales. No solamente los números no mienten, también es necesario acotar que, obligatoriamente, nuevo no es sinónimo de cambio real.

El mercado de divisas, dominado por los principales bancos centrales y comerciales del mundo, tiene un volumen de operaciones de 5 billones de dólares por día. El efectivo global cuenta con alrededor de 36,8 billones de dólares de dinero físico y podría aumentar a 90,4 billones si también incluimos dinero en cuentas de fácil acceso. La capitalización del mercado del oro actualmente supera los 8 billones de dólares.

La capitalización del mercado cripto, por otro lado, se encuentra hoy en 250,8 billones de dólares. Mientras, desde mediados de septiembre, la Reserva Federal ha imprimido e inyectado 210.000 millones de dólares en la economía.

Evidente y más que claro lo que nos indican los números. En contexto macroeconómico, no existen dudas de que las criptomonedas están aún en gestación. Ahora, no nos adelantemos a dar por concluido el tema. Precisamente la dinámica de lo que se construye a raíz del nacimiento del Internet amerita ópticas adaptadas a la era de la red del valor.

Continuar analizando las arquitecturas de lo que se construye, con el pensamiento de lo que ya es pasado, nos deja en el pasado.

Un salto cuántico a las nuevas finanzas

Si nos ocupáramos por un momento de salir de nuestra zona de confort y revisar las acciones financieras desde la salida del Bitcoin, veríamos el bosque. En algunos aspectos, determinados grupos humanos han aprendido de sus errores del pasado. Entienden que para perdurar tienen que evolucionar, cambiar y modificar, incluso, la sustancia de su razón.

Los imperios antiguos no fueron capaces de adaptarse a las nuevas fuerzas que surgieron. Por el contrario, las enfrentaron con armas ya obsoletas para el momento. Sucumbieron a la prepotencia de creerse invencibles con su poder. La mutación, transformación o proceso de adaptabilidad no estaba en sus vocabularios, fueron presos de su propio absolutismo.

Cuando hablamos de un salto cuántico a las nuevas finanzas, nos referimos a la velocidad y rapidez con que están pasando, y pasarán, las cosas. Hoy, más que nunca, la visualización creativa de lo que se construye es factor primordial para protagonizar el futuro. Nada de nuestro pasado se parece a lo que vivimos en la actualidad: el salto es un hecho.

La blockchain ha sido la llave que empezó a abrir infinidad de puertas y caminos impensados hasta ayer. No cometas el error de quedarte sólo con la cadena de bloques y su origen. La evolución que se está desarrollando es quizás lo más importante y trascendental de estas nuevas finanzas.

La teoría del Big Bang de la blockchain es la explosión inicial de una cascada de alternativas, que surgirán por un buen tiempo. Las nuevas finanzas no tienen ni un único camino, ni un solo destino. Entendamos que la construcción se da todos los días, y quienes han asimilado esta realidad se ocupan de hacerlas potables. Quienes, por el contrario, continúan su debate filosófico y existencial permanente, se quedan en el pasado.

Los nombres no importan

Finanzas descentralizadas, abiertas, en stablecoins con colaterales fiat, cripto o garantías, en una DAO o con gobernanza en súper nodos, no se detenga aquí. No perdamos la mirada a lo concreto, a los valores de lo que realmente pretendemos que sean esas nuevas finanzas.

La evolución que se construye ahora tiene, aparte de los números, una poderosa motivación de que esto es el futuro. Nadie, insisto, nadie puede tener un adecuado grado de certeza sobre cómo será. Claro, entender que lo que hoy te parece lejano mañana mismo no lo será no es una expresión de deseo. Corresponde a actores que, con la mirada puesta en el objetivo, avanzan.

Para no dar un giro de 360 grados y volver a donde estábamos, se requiere practicidad, sencillez y entendimiento de los pasos que se deben dar. Progresar hacia nuevas finanzas más equilibradas, transparentes y definitivamente más justas es una labor de hechos, no de deseos.

La herencia de Satoshi

Asimilar que la sustancia es conseguir los resultados resulta fundamental. La extraordinaria herramienta que nos dejó Satoshi Nakamoto se puede convertir en sal y agua si no se comprende la dinámica social, política y económica de la sociedad digital en que se desarrolla.  

Existen algunos actores importantes en la construcción de las nuevas finanzas globales, que apuestan por el origen. Procuran otros, simplemente, aprovechar la explosión, para posicionarse como los nuevos poderosos. Y resisten y mutan las fuerzas actuales, para asumir la continuación de sus imperios.

Vivimos espectaculares y manifiestos escenarios por configurar la construcción del mundo digital. Utilizar las mismas herramientas del pasado para nada servirá. Aprovechar al máximo la tecnología, procurar edificar realidades y desarrollar usabilidades reales de las criptomonedas es primario.

Las nuevas finanzas se deben construir a base de simplicidad y masificación. Es un todo en uno, pero con capacidad individual y de descentralización.

Un mundo por hacer

Es la usabilidad de las criptomonedas parte del desarrollo para su masificación. La funcionalidad de lo que se diseñe es fundamental, y el dibujo que se está haciendo tiene muchas líneas.

Las monedas digitales, las cripto estables y las cadenas de bloques centralizadas son parte del armamento con el que responde el sistema establecido. Agarraron la tecnología, y la comenzaron a moldear a sus propios intereses y objetivos.

Los recientes anuncios de China no pueden pasar desapercibidos para nadie. Es cada vez más evidente que si los proyectos de criptomonedas públicos, abiertos y descentralizados no evolucionan al ritmo de las respuestas tradicionales, las nuevas finanzas podrían ser sólo un giro de 360 grados.

Precisamente, el ataque sin misericordia que ha sufrido el proyecto Libra está fundamentado en el profundo potencial que tiene para modificar las relaciones de poder. El mundo que se delinea ahora representa la lucha por manejar las finanzas globales del futuro, ni más ni menos.

Nuevas finanzas

Estamos avanzando hacia nuevas finanzas, de eso no le quede duda. El desarrollo está en plena faena y los movimientos cada vez serán más rápidos y definitivos. No se quede plantado en pequeños nichos, que si bien pueden ser importantes para algunos grupos, no representan, ni podrán influir en la globalidad y la masificación. 

El mundo nuevamente vive momentos de evolución y revolución. Las oportunidades de finanzas abiertas, descentralizadas, más inclusivas, y quizás justas, tienen mucho por hacer. El poder, al final, es de lo que se trata todo, y las finanzas modifican las relaciones de fuerza dentro de una sociedad. No se descuide: el salto cuántico es mucho más que poder de cómputo, deje las ramas y vea el bosque.

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