Los partidos políticos hablaron tímidamente de pactos de Estado e incentivos a la innovación pero la realidad es que están muy lejos de llegar a comprender el potencial y la importancia de las tecnologías blockchain y el gran impacto que tendrán, por lo que ya estamos viendo, en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

El pasado miércoles se celebró en Madrid el encuentro «La política ante los retos de una sociedad blockchain», en el marco del Blocks & Breakfast. El interés y las expectativas entre la comunidad crypto eran muy grandes ante la oportunidad de un debate abierto con representantes de los principales partidos políticos de ámbito nacional.

Participaron  Francisco Polo, secretario de Estado para el Avance Digital (PSOE); Teodoro García, secretario general del Partido Popular; Ignacio Gomá, abogado y técnico del Área Jurídica en el Congreso de los Diputados (Ciudadanos) y Jorge Uxó, profesor de Economía en la Universidad de Castilla-La Mancha (Unidos Podemos), con Covadonga Fernández de Comunica Blockchain como organizadora y moderadora del evento.

Precisamente Fernández supo encontrar la clave del debate y lo que probablemente sea lo más destacado del evento: el compromiso de PSOE, PP, Podemos y Ciudadanos a impulsar la tecnología blockchain mediante un pacto de Estado y a poner en marcha el sandbox, cuyo anteproyecto de ley fue aprobado en consejo de ministros el pasado mes de febrero, en los primeros cien días de gobierno.

En un primer turno de palabra, los cuatro políticos describieron en líneas generales su visión y propuestas en torno al desarrollo tecnológico en España, en general, y a blockchain, en particular.

Teodoro García, del Partido Popular, comenzó señalando que la competitividad de los países se medirá en función de la capacidad digital de la sociedad y de las empresas y la importancia de crear un ecosistema tecnológico. Desveló que tiene preparado un paquete de siete leyes, y no sólo un marco regulatorio para criptomonedas, sino también para drones, medidas para impresión 3D en los hospitales, etc.

En cuanto a blockchain, destacó que debería ser una herramienta para aportar garantía y seguridad a los consumidores y pone como ejemplo el control y trazabilidad en la cadena alimentaria. Su propuesta se basa en una línea de incentivos fiscales para promover la tecnología y mejorar la competitividad de las empresas, evitar el fraude y las malas prácticas, informar correctamente al inversor de los riesgos, impulsar la identidad digital del usuario y poner en marcha el sandbox regulatorio.

A continuación Ignacio Gomá Garcés propuso abrir un debate para crear un marco regulatorio para blockchain y un plan de tres ejes principales: incentivar el conocimiento de la tecnología, apostar por los incentivos desde la administración pública y mejorar la seguridad jurídica para la protección de los consumidores. También coincide en que es necesario poner en marcha cuanto antes el sandbox regulatorio.

Por su parte, Francisco Polo considera muy necesario un debate sobre cómo gobernar la digitalización y señala la estrategia «España Nación Emprendedora» como el eje de la propuesta del PSOE para integrar todas las tecnologías, aprobando medidas para dinamizar el ecosistema de startups, con mayor interacción con el resto de la economía y creando más empleos cualificados.

Las primeras medidas que tomarían en caso de llegar el PSOE al gobierno serían: aprobar un proyecto de tecnologías habilitadoras con un presupuesto de 60 millones de euros; un proyecto de ley contra el fraude fiscal; y por último, la ley del sandbox para crear un entorno de pruebas regulado con objeto de minimizar los riesgos para empresas y clientes.

Según Jorge Uxó, el papel de la política es impulsar un estilo de gobierno de la digitalización y no esperar que este proceso se desarrolle solo. Considera necesario el apoyo con financiación y que el beneficio se distribuya adecuadamente en un reparto justo. En cuanto a medidas concretas, señala en primer lugar crear un plan estratégico para definir un marco de actuación. En segundo lugar, inversiones públicas, clarificar el papel de las startups, crear una agencia para diseñar líneas estratégicas de financiación y controlar la licitación pública y los registros.

Seguidamente, los representantes de los partidos políticos se sometieron a las preguntas formuladas por tres emprendedores invitados: Pablo Moreno, socio de Icofunding; Paula Pascual, commercial & legal lead en Ágora y Laura Molinera, socia en RDC abogados.

En este punto me gustaría señalar, a modo de anécdota, la dificultad tanto para la moderadora como para los emprendedores invitados de conseguir una respuesta directa y concisa por parte de los representantes de los partidos políticos a las preguntas formuladas. Tanto fue así que las preguntas se planteaban para una respuesta de sí o no, algo que en todo caso fue imposible de conseguir.

De esta segunda parte del debate me gustaría destacar las diferencias existentes entre los partidos acerca de la regulación para exchanges de criptomonedas en España. El PP es el único partido dispuesto a apoyar esta regulación, mientras que Ciudadanos estaría dispuesto a estudiarlo y tanto Podemos como el PSOE no estarían a favor de dicha regulación, aunque este último estaría dispuesto a adoptar la legislación europea para evitar islas regulatorias.

Otro tema que animó el debate fue la tributación de la compraventa de criptomonedas y en concreto la tributación por transacciones individuales. Tanto el PP como Ciudadanos se mostraron contrarios a gravar estas transacciones, prefiriendo un sistema de incentivos fiscales para impulsar la tecnología. Podemos se mostró dispuesto a mantenerlo aunque entienden que debería definirse un criterio equitativo con otras actividades. Por su parte, el PSOE es partidario de mantener el criterio, aunque tributando por las plusvalías.

Independientemente de las conclusiones y de lo que podamos sacar en claro de las propuestas presentadas, creo que la celebración de este debate de por sí es un éxito y un primer paso muy importante para llamar la atención de nuestros representantes políticos sobre la oportunidad que se abre ante nosotros para colocar a España entre los líderes de la Cuarta Revolución Industrial.

El debate ha dejado claro, por un lado, que existe cierto desconocimiento y muchas dudas sobre el potencial y las posibilidades de la tecnología blockchain como factor de transformación de la sociedad y, por otro, una buena disposición por estudiar, valorar e implementar las medidas necesarias para impulsar la innovación y la digitalización de nuestro país.

Toca ahora a la comunidad en general, a las asociaciones, consorcios, organizaciones empresariales y a todos los profesionales del sector, trabajar con el gobierno y los partidos políticos con el fin de definir las políticas necesarias para conseguir estos objetivos.