Por Jorge de los Reyes Martínez

En un mercado como el de las criptomonedas, que solo en el mes de abril movió 399.598 millones de dólares, y con Bitcoin dominando aproximadamente el 60% de dicho mercado, a nadie se le escapa que el futuro del dinero está siendo sometido a debate. Un dato que la propia Unión Europea ha puesto de manifiesto con la creación del Observatorio y Foro de Blockchain [1], y que se refleja asimismo en el creciente interés por comprar y minar criptomonedas, donde España ocupa el segundo lugar del mundo en búsquedas de la expresión «minar criptomonedas», tan solo por detrás de Venezuela.

Índice de búsquedas Google Trends. «Comprar criptomonedas» (azul) vs. «Minar criptomonedas» (rojo).

Sin embargo, mientras el interés y la propia actividad crecen en la red, pocos se preguntan qué o quién hay detrás de la minería de criptodivisas. Tampoco nadie se cuestiona su reglamentación y consecuencias tributarias [2], si su ordenador está o no infectado con un virus que mina criptomonedas sin su conocimiento [3], o lo que quizá más debería importar a los iniciados en esta actividad: ¿es realmente rentable?

La cuestión de la rentabilidad ha sido analizada recientemente por la firma Morgan Stanley, situando el BEP —break even point o umbral de rentabilidad— de la criptodivisa reina, el Bitcoin, en 8.600 $. Y esto en las mejores condiciones de coste, 0,03 kW/h, y hablando en términos de pertenencia a un mining pool y no como particular, donde la cantidad asciende a 10.200 $.

Ahora bien, en un mercado tan volátil como el de las criptomonedas, donde el incremento de startups anunciando ICOs o el muchas veces desestabilizante desenvolvimiento de criptodivisas menores contra el Bitcoin golpea el mercado, ¿hay alguien que realmente pueda predecir lo que ocurrirá mañana con una criptomoneda en cuestión?

Aunque pueda parecer mentira, no faltan los atrevidos «chamanes», famosos entre los grupos de inversión de Telegram, que anuncian un conocimiento cuasi absoluto del mercado y que ofrecen servicios de consultoría y gestión de carteras para «inversores profesionales», cursos para dummies de «formación para la inversión» u ofertas más «jugosas» para iniciados, como la pertenencia a exclusivos mining pools donde, por supuesto, siguiendo la «orientación chamánica» y con base en una cuestionable información privilegiada, el supuesto beneficio está «garantizado».

Éxito asegurado, del que pueden hablar largo y tendido centenares de personas, ganchos y alumnos aventajados, que por supuesto reciben comisiones por captación de newbies y por difusión de estas oportunidades calificadas como «únicas». Todo ello conformando un sistema de geometría piramidal del todo insostenible para los principales afectados: perfiles con formación financiera escasa o del todo inexistente, personas con sueldos insuficientes o parados que ven en la minería de criptomonedas su oportunidad de recibir ingresos predecibles y que se ven profundamente afectados no solo por el hype del mundo Bitcoin, sino por un especialmente acentuado FOMO (Fear of Missing Out) que persigue a todo inversor.

Por otra parte, debemos recordar que si bien son cada vez más conocidas las plataformas privadas que trabajan con ahínco para mejorar el corporate governance de las ICOs —como DAICO y Coin Governance System [4]—, mejorando las relaciones entre el emisor de las criptos y los titulares de los tokens a través de un escrow, ninguno de nosotros podemos olvidar que todavía faltan las autoridades, moderadores, reglamentaciones y mecanismos públicos necesarios para que, al modo de una MiFID, se vele por la idoneidad de los inversores para operar en estos mercados, valorando sus conocimientos, experiencia previa y situación financiera —o para controlar a los particulares que ofrecen estos servicios de consultoría financiera—.

Dejando a un lado situaciones como las de aquellos países donde las criptodivisas son legales pero donde cientos de mineros de Bitcoin son arrestados, acusados de terrorismo, lavado de dinero o delitos informáticos [5], o la carrera internacional por borrar la huella energética que permite a las autoridades la trazabilidad de quienes minan Bitcoin, la respuesta es clara: invierte en ti mismo, en formación, claro, pero de calidad, y no te dejes engañar por halagüeñas promesas de ingresos pasivos por un mínimo esfuerzo.

En conclusión: si quieres minar criptomonedas, primero infórmate y no te lances como un loco a comprar hardware, adherirte a pools o firmar acuerdos de cesión de capacidad computacional sin conocer sus ventajas, desventajas y sus posibles riesgos. Puede que incluso lo que estés haciendo no sea legal en tu país o que estén utilizando tu equipo para difuminar una huella de gasto energético.

Por el momento, son más las estructuras y políticas cuestionables las que rodean a la mayoría de mining pools que las instituciones de minería tradicional o en la nube (cloud mining) que pasan unos mínimos filtros de transparencia.

Sin duda, ningún curso intensivo de un par de horas y ninguna información de última hora que puedan prometerte te darán más experiencia que estudiar los mercados con profesionales y comprobar por ti mismo la volatilidad del mercado, por ejemplo con apps móviles [6]. Mejor será que inviertas las «austeras» cantidades que te piden para entrar en un distinguido mining pool en formación de calidad o en testear por ti mismo la volatilidad del mercado de criptomonedas, que verte inmerso en una posible hampa que por el momento quede al margen de las autoridades.

Quién sabe si el futuro no nos deparará comerciales de mining pools que te paren por las calles para que te unas a sus clubs y todo ello nos parezca «lo más normal del mundo».

Como apunta Warren Buffett: «Invertir en ti es la inversión más importante que puedes hacer en la vida. Nunca habrá una inversión financiera comparable, porque si desarrollas más destreza, más capacidad, eso será lo que realmente te dará la libertad financiera. Son esas capacidades las que lo hacen realmente posible».

 

REFERENCIAS
1. http://europa.eu/rapid/press-release_IP-18-521_es.htm
2. https://es.scribd.com/document/324811708/V3625-16-anonimizada
3. https://retina.elpais.com/retina/2018/02/08/innovacion/1518093292_339624.html
4. https://medium.com/coin-governance-system/daico-and-coin-governance-system-differences-and-si-
milarities-81ba6afc7b9b
5. https://www.cnbc.com/video/2017/08/30/bitcoin-mining-can-land-you-in-jail-in-venezuela.html 6. https://www.trecebits.com/2018/04/19/las-mejores-apps-las-criptomonedas/