Por María T. Vidal

Buenos Aires. Mayo de 2018

Buenos Aires. Tomo un Uber rumbo al barrio de Colegiales. Tengo cita con los chicos de Zeppelin para que nos cuenten un poco sobre sus inicios, su visión y cómo han llegado a ser un referente en la comunidad de Ethereum. Quiero llegar un par de horas antes a nuestra cita para poder absorber el ambiente que se vive en su oficina. Quiero experimentar por mí misma si lo que he escuchado de su lugar de trabajo es una leyenda o es real.


Y aquí estoy. ¿Es una casa-oficina? ¿Es un hogar de trabajo? En todo caso, cuando respiras la «buena onda», cuando te reciben con un mate y una mesa de trabajo a tu disposición, empiezas a entender que este lugar, donde se prende la estufa con leña y donde los jueves el team tiene práctica de yoga en el jardín, está muy lejos de ser una leyenda. Es un espacio físico donde la creatividad fluye sin resistencia encausada por un orden tácito.


Subo a la segunda planta, donde me siento con Demi. Manu está al teclado finalizando los detalles para el lanzamiento de Zeppelin OS.

¿Cómo empieza Zeppelin?

Antes de empezar Zeppelin yo trabajaba en VC, en Argentina y Brasil. Durante ese tiempo, 2012, empecé a leer e interesarme por Bitcoin. Nosotros fuimos con Manu a la misma universidad y teníamos amigos en común, así que nos conocimos porque él había hecho Proof of Existence. En 2012-13 empezamos a tener charlas sobre Bitcoin, smart contracts, etc. Y a partir de eso una cosa derivó en la otra y empezamos con Zeppelin.

¿Empezaron con el propósito de trabajar con seguridad en mente o fue algo que fue surgiendo orgánicamente?

En realidad, nosotros primero armamos una aplicación, llamada Streamium.io, para transmitir vídeo en vivo en tiempo real cobrando en Bitcoins. Pero lo hicimos como un Hackaton project, como una idea para divertirnos, nunca como una empresa. Así que lo lanzamos en 2015 y tuvo una repercusión muy buena, mucha gente lo empezó a usar, salió en todos los medios, los inversores de Silicon Valley nos empezaban a escribir. Entonces, conseguimos algo muy importante, ¿no?

Pero obviamente era muy temprano para que un producto dependiera de que la gente tuviera Bitcoins, gastar esos Bitcoins para ver vídeos. Nosotros creíamos en la tecnología y creíamos en que esto tenía que pasar pero muy poca gente sabía cómo hacerlo. En el medio Ethereum empezó a crecer, pasó lo de The DAO. Dijimos: no solo es que poca gente sabe sino que menos gente sabe hacerlo de manera segura. Entonces, fue ahí cuando tuvimos la idea de OpenZeppelin como módulos de smart contracts reutilizables que sean seguros.

Podríamos decir entonces que así como BTC surge como una respuesta ante la crisis del 2008, el enfoque de Zeppelin especializándose en la seguridad surge como respuesta ante el evento de The DAO.

Sí. Igual yo no veo que seamos una empresa de seguridad. Nosotros somos una empresa de tecnología que desarrollamos infraestructura para manejar aplicaciones de smart contracts, con un foco en seguridad porque la seguridad es el gran problema, y nosotros tenemos la capacidad de resolverlo, y hacemos security audits, pero más como una forma de hacer research & developments, de aprender nuevas tecnologías y trabajar con los mejores strategic clients and projects in the space.

Entonces su enfoque en seguridad es una línea de negocio de Zeppelin, no es todo lo que hace, ¿correcto?

Claro. Nosotros no somos una empresa de consultoría y seguridad, sino que somos una empresa de tecnología con un foco en infraestructura y seguridad.

Esto nos lleva a una pregunta que nos enviaron desde España para esta entrevista. ¿Qué los motiva a querer compartir tantas cosas de manera abierta?

La misión de la empresa es «enable economic freedom» en el mundo, y creemos que las tecnologías de blockchain permiten eso. Entonces, una forma de llegar a cumplir con nuestra misión o visión es educar a la gente para que tenga las herramientas para hacer que esta visión suceda. Por eso hacemos muchas cosas open source, por eso comunicamos mucho nuestras best practices, y tratamos de educar y generar comunidad.

¿Cuál y cómo ha sido su experiencia con la comunidad de Ethereum?

Muy buena. La comunidad de Ethereum siempre suele ser muy abierta, se mueve rápido, hace cosas e innova. Entonces, es una mentalidad muy parecida a la nuestra.

Esa cultura de colaboración que tiene la comunidad de Ethereum y que utilizan como valor, ¿crees que ha sido un factor para acelerar el proceso de crecimiento de Zeppelin?

Exacto.

En este momento, ¿a cuál de los proyectos de Zeppelin le están dando mayor prioridad?

Nuestra prioridad hoy es Zeppelin OS. La forma en que nosotros vemos lo que hacemos en Open Zeppelin es como estas frameworks de librerías de smart contracts reutilizables para que la gente las pueda usar. Después, auditorías de seguridad que resuelven los problemas de seguridad, pero no lo resuelven de manera escalable. Nosotros no creemos que la seguridad en blockchain se resuelva haciendo más auditorías o simplificando los procesos de auditoría, que a fin de cuentas siempre terminan en un proceso manual, pues es imposible de automatizar al 100%. Entonces, la forma en que nosotros creemos que mejora la seguridad es armando mejores herramientas y poniendo librerías comunes para que la gente utilice y pueda abreviar smart contracts, pueda mejorarlos, pueda corregir bugs, con una plataforma de desarrollo que prevenga los errores en lugar de tener que hacer auditorías para poder resolverlos.

Eso es importantísimo, están involucrando a la comunidad para hacer más eficiente el trabajo que ustedes hacen. Háblanos de eso.

Si miras OpenZeppelin, hoy tiene 120 contributors en Github y en la comunidad más de 4.000 developers alrededor del mundo, y hay como 50 pull requests abiertos. El nivel y la calidad de código que tenemos en la librería es muchísimo más alto gracias a la comunidad que nos ayuda, que si fuera closed source y tuviera que desarrollarlo todo nuestro equipo.

Y esta tendencia de involucrar a la comunidad para construir, como también lo está haciendo Aragon y como obviamente lo hace Ethereum, ¿crees que ha funcionado y va a seguir funcionando para convertirse en un estándar?

Yo creo que sí.

Es bueno aclarar que Zeppelin no es solo seguridad. La asociación natural es que si tienes que auditar un contrato tienes que ir con Zeppelin. Quizás es un referente porque cuando empezaron lo hicieron de manera temprana. Ahora bien, ¿cómo ves el ecosistema hoy en día en este aspecto y cómo se ha adaptado la propuesta de Zeppelin?

Lo que estamos haciendo ahora es medio ir en contra de nuestro negocio, que es auditoría. Nosotros empezamos en las auditorías hace casi dos años, yo creo que éramos los únicos, y hoy está lleno de nuevos auditores, seguridad, que sí, que hacen esto, hacen lo otro, hay un montón de competencia, claramente es un buen negocio y nosotros lo demostramos, pero como nosotros siempre estamos one step ahead en ese sentido, creemos que el problema de fondo de seguridad no se resuelve con más auditorías sino previniéndolas.

Desde que empezaron hasta ahora, ¿cómo ha crecido el equipo, sin contar con los contribuyentes externos de la comunidad?

Hoy somos casi veinte personas y estamos contratando más que nada developers, gente de operaciones y developer advocates. Este es el link para que la gente aplique:

https://zeppelin.solutions/jobs/#current-openings

Además de Zeppelin OS, que ya nos has mencionado, estáis trabajando con el Transaction Permissionless Layer o TPL. Me gustaría hacer mención a este marco que han diseñado que funciona como un protocolo de autorregulación para transacciones de activos digitales. Básicamente tenemos una «jurisdicción digital», con su propio set de reglas. Los participantes delegan a los «certificadores» la autoridad para validar su identidad, o cualquier regla que esta jurisdicción digital exija para certificar. De tal manera, el smart contract aprueba o rechaza la transacción basándose en la información suministrada. Con el TPL, el mismo smart contract puede hacer las veces de cumplimiento de KYC, AML o identidad, según sea el caso. Todo de manera automática. Cuando hablamos de autorregulación (self-regulation), ¿ves esto como una simple tendencia o como algo necesario que implica un esfuerzo en educar a la comunidad?

Yo creo que es algo necesario. Creo que para que la industria de la blockchain crezca tiene que ser compatible con el sistema financiero tradicional y para que lo sea tiene que encontrar la forma de ser compatible. TPL es una buena manera de ser compatible pero sin perder este grado de descentralización o de community driven que tiene la industria blockchain.

Y bien podría pasar con el TPL como ha sucedido con el tema seguridad, donde Zeppelin pasará a ser una referencia dada su inclusión temprana en los temas de autorregulación. Según pasa el tiempo habrá —de hecho, hay— otros proyectos haciendo intentos similares, con lo cual sabemos que es una buena idea y que el hecho de que otros lo estén intentando solo valida esta premisa.

Termina mi tiempo con Demi. Me levanto y miro hacia la oficina contigua. Veo a Manu concentrado al teclado. A Facu ocupado pero con su sonrisa de siempre. A los otros chicos y chicas que vienen y van. Bajo a la planta baja de la casa-oficina-hogar-de-trabajo y no necesito hablar con nadie más para entender que estoy presenciando cómo se diseña el futuro, cómo se escribe con códigos la historia que queremos, cómo se respira la descentralización y el valor que tiene la comunidad. Y entonces escucho: «No te vayás. Quedate a almorzar con nosotros».