Por AgoraChain

En esta edición vamos a entrevistar a Interferencias, un grupo de Granada, sin ánimo de lucro, que se dedica al ciberactivismo. Está formado por personas a las que les interesan temas relacionados con la vigilancia masiva y la violación de privacidad que eso conlleva, y con los derechos digitales, el anonimato y la seguridad en Internet.

¿Cuándo nació Interferencias y cuáles son sus objetivos?

Inicialmente, Interferencias nació como un concepto que presentó Paula en una reunión sobre software libre en septiembre de 2016, cuyo objetivo era presentar proyectos para ese curso. Ella ya tenía en mente desde hacía tiempo crear un grupo sobre privacidad y derechos digitales, así que aprovechó la ocasión para dar su idea a conocer.

Resultó que había mucha gente del entorno universitario que compartía ese tipo de preocupaciones y tenía interés en luchar, en poner su granito de arena para intentar mejorar estos temas.

Cuando fuimos un número apreciable de personas, empezamos a definir nuestros objetivos de forma más concisa, siendo el principal de ellos concienciar a la gente, especialmente a la gente que es más ajena a todo esto, normalmente con poca relación con la informática tanto en estudios como en aficiones. Nuestro objetivo es concienciar desde cero, hacerle ver a la gente que no tiene ni idea del tema que esto es importante y que es el momento de tomar medidas. Para ello, fundamentalmente nos centramos en organizar charlas.

¿Ha crecido mucho Interferencias en este tiempo?

Ha crecido mucho más rápido de lo que imaginábamos. Empezamos siendo un grupo local de Granada, y ahora mismo el grupo lo forma muchísima gente a lo largo del mundo hispanohablante. Nuestro núcleo de actividad sigue estando en Granada, pero así todos compartimos información. También ahora subimos casi todas nuestras charlas a Internet para que las pueda ver cualquier persona.

¿Tenéis relación con la EFF (Electronic Frontier Foundation)?

La EFF tiene una alianza (Electronic Frontier Alliance) dedicada a dar soporte a grupos pequeños que se dediquen a estos temas, así que, tras insistir mucho porque en principio solo se dedican a amparar a grupos de Estados Unidos, conseguimos que se nos incluyera ahí.

Aparte de eso, la EFF nos sirve de motivación y de inspiración por la cantidad de actividades que lleva a cabo y la enorme información que mueve. Ya sea para escribir artículos relacionados con los suyos o debatir sobre las últimas noticias, estaremos eternamente agradecidos a su labor.

¿Qué tipo de actividades habéis llevado a cabo en todo este tiempo?

Sobre todo charlas, por ser la herramienta que nos parecía más sencilla para transmitir información, que es nuestra principal motivación. Hemos dado tanto charlas técnicas para gente que está iniciada en el tema o que tiene conocimientos de informática, como charlas divulgativas para cualquier tipo de público sobre herramientas básicas para comunicarse protegiendo nuestros derechos en Internet. Una de nuestras charlas fue sobre la EFF, precisamente. También nos reunimos mensualmente para organizarnos, debatir sobre los temas de actualidad y no perder el contacto.

¿Qué son las Jornadas sobre Anonimato, Seguridad y Privacidad?

Las JASyP fueron unas jornadas que iniciamos el año pasado junto a Hack&Beers y Follow the White Rabbit para intentar reunir a gente de todos los ámbitos que quisiera aportar su granito de arena a esto, ya sea realizando una ponencia relacionada con ello o simplemente asistiendo para aprender.

La verdad es que tuvo una gran aceptación pese al poco margen de tiempo que tuvimos para organizarlo, vino gente de toda España y tuvimos muchas ponencias de calidad. La sensación que nos transmitió la gente era que había gustado mucho.

Este año estamos organizándolas con mucho más tiempo, así que desde aquí invitamos a todos a enviar su propuesta a https://interferencias.tech/jasyp/ 

¿Qué pensáis cuando os dicen: «Yo no tengo nada que ocultar»?

Bueno, citando a Snowden, que te dé igual que te vigilen indiscriminadamente porque no tienes nada que ocultar es lo mismo que renunciar a la libertad de expresión porque no tienes nada que decir. La privacidad, la intimidad, es un derecho; simplemente debería respetarse.

Cuando usamos programas que tienen puertas traseras hacemos lo mismo que dejando la puerta trasera de nuestra casa abierta por si quiere inspeccionarla la policía. Lo mismo entra la policía y ve algo que simplemente querías mantener en tu intimidad, que  entra un delincuente y te roba, exactamente igual que cuando los ciberdelincuentes (que no hackers) encuentran las puertas traseras de los programas y los asaltan para luego vender la información de los usuarios.