Por Carlos Martín

«Cada ICO es de su madre y de su padre». Esta frase tan de andar por casa la habrá escuchado algún oyente de nuestro podcast en más de una ocasión: es una manera de decir que a la hora de diseñar una ICO no hay ningún estándar ni ninguna hoja de ruta que podamos seguir. Tal vez haya pequeñas inclinaciones hacia un determinado tipo de estructuras, pero van por tendencias, y duran pocos meses, cuando no semanas.

A la hora de analizar una ICO, hay que tener en cuenta esta diversidad para mantener los ojos bien abiertos, no dar nada por sentado y estudiar cada proyecto con atención sin dejar ningún cabo suelto antes de decidirnos a invertir. Pero, ¿cómo hacer esto si tenemos decenas de ICOs a la semana?
Pues no nos queda otra que hacer criba, desechar el analizar ICOs en profundidad por cualquier cosa que nos huela mal, encontrar unos parámetros para cribar con eficiencia, y finalmente guiarnos por nuestro instinto para decidir qué ICO estudiar con detenimiento.

Entre los parámetros que conviene tener en cuenta para una buena (pre)selección están la idea, la imagen, el panel de team/advisors, el hype (elemento muy importante que será tratado en otro capítulo) y un estudio rápido de los cinco caps que se detallan a continuación.

En este capítulo vamos a intentar aclarar qué son los cinco caps y por qué son tan importantes de cara a determinar qué ICO analizar. Para explicarlos, no haré distinción entre criptomoneda o token, y en adelante denominaré a todo como token, pues para el cálculo de estos parámetros resulta indiferente.

Marketcap

Es el término con el que cualquier inversor en criptos está más familiarizado (en parte gracias a la magnífica web Coinmarketcap.com). Se trata de un método sencillo para valorar un proyecto en mercado. Para calcularlo, tan solo hay que multiplicar el precio de una unidad del token (se suele usar el $ por defecto) por todos los tokens en circulación en el momento. Con esto conseguimos una valoración inmediata de un proyecto a un determinado precio, aunque no podemos considerarlo como valor intrínseco real del proyecto, ya que no hay una liquidez tan grande como para comprar todas las monedas a ese precio. Es más un sentimiento del valor en mercado y una manera de compararse con otros proyectos similares.

También es importante habituarse a valorar los proyectos con respecto al marketcap, para no llevarse a engaños al guiarnos tan solo por el precio de un token o por la cantidad de estos. No sirve de nada guiarse por el valor de un token sin tener en cuenta los tokens en circulación y viceversa, ambas cosas deben ir de la mano, y su producto es el marketcap.

Pongamos como ejemplo el caso de dos tokens diferentes (A y B) ya en mercado. Ambos tienen un valor de 2 $, pero el token A tiene 1 millón de tokens en circulación, y el token B 50 millones, con lo que el primero tendrá 2 millones de $ de marketcap y el segundo 100 M$ (50×2). Ahora pensemos que ambos son tokens que atacan al mismo sector, tienen un buen team, buenas soluciones y cantidad de seguidores similar. En este caso, el proyecto de 2 millones de $ de marketcap tiene mucho más potencial de subida que el de 100 millones de $, simplemente por comparación: si el primer proyecto igualase en marketcap al segundo, su token se revalorizaría un x50; por cada dólar invertido obtendrías 50). Con esto acabamos de determinar una inversión gracias al marketcap.

Pero el marketcap no nos sirve directamente para cribar o analizar una ICO, debido a que una ICO no está en mercado y, por consiguiente, el token no tiene un valor real creado por la oferta y la demanda, sino que tiene un valor inicial que han decidido unilateralmente los creadores de la ICO.

Circulatingcap

Es entonces cuando entra en juego el circulatingcap, el cual se calcula multiplicando el mayor precio alcanzado por un token en una ICO (ya que suelen venderse en tramos de distintos precios) por los tokens que habrá en circulación las primeras semanas tras el reparto y desbloqueo del token.

Con esto tendremos el valor que el equipo de la ICO le ha dado a su proyecto: el circulatingcap, que es distinto al que tendrá en mercado (el marketcap), pero ya tendremos una primera valoración para indagar si puede ser una buena inversión o no. Al igual que el ejemplo de antes, podemos comparar el circulatingcap de la ICO con el marketcap de proyectos similares ya en mercado para determinar el nivel de éxito que puede tener la operación.

Fundingcap

Es importante también saber cuál es la emisión total del token y en qué medida se irá emitiendo. Aquí es donde entra en juego el fundingcap, que se calcula multiplicando el número total de tokens que habrá en un futuro (total supply) por el precio más alto del token alcanzado durante la ICO. En criptomonedas con emisión lenta a lo largo de muchos años, no es un parámetro importante, con el circulatingcap nos sobra y nos basta, pero con las últimas tendencias de vesting (congelación de tokens) para los miembros cercanos al equipo de la ICO e inversores con más beneficios, se abre un abanico de riesgos a la hora de invertir. Expliquémoslo con otro ejemplo:

Supongamos que tenemos una ICO donde se venden un millón de tokens a 2 $ cada uno. Una vez emitidos, se repartirá otro millón más mediante airdrop a todo aquel que tenga Ether en su wallet. Con esto tendremos dos millones de tokens en circulación y, por lo tanto (dado que el valor del token es de 2 $), tendremos un circulatingcap de cuatro millones de dólares. Ahora bien, indagando en la web de la ICO nos encontramos con la emisión total del token, que será de 50 millones. El equipo dice que se queda 48 millones de tokens por motivos «operativos», pero que para no preocupar al inversor declara que hay vesting: todos esos tokens estarán congelados y se liberarán a razón de seis millones de tokens al mes. El fundingcap sería en este caso 50 millones de tokens x 2 $ = 100 millones de $, muy lejos del circulatingcap, en tan sólo ocho meses tendríamos todos los tokens en mercado, aumentando el valor del proyecto artificialmente y por tanto aumentando los riesgos de la inversión en gran medida.

Softcap

Por último, tenemos los otros dos caps más conocidos durante una ICO: el softcap y el hardcap. El softcap es simplemente la recaudación mínima que necesita el proyecto para poder desarrollarse. Si durante la ICO no se alcanza el softcap, normalmente se devuelve lo invertido y se considera la ICO como fallida.

El softcap puede ser útil para decidir si invertir en un proyecto en situaciones muy concretas, como por ejemplo en el caso de una ICO que consideras muy interesante pero tiene un circulatingcap muy alto como para considerarla buena inversión, y sin embargo tiene un softcap bastante bajo además de poco hype (poco seguimiento por parte de los usuarios). Al mismo tiempo, confirman que los tokens no vendidos se quemarán (se destruirán o simplemente no se crearán). Este tipo de ICOs es carne de cañón para no decidir si invertir hasta el último momento: antes de que acabe la ICO observaremos si han conseguido el softcap y no se quedan lejos de este, puesto que gracias a la quema de tokens se reducirá considerablemente el circulatingcap, aumentando las posibilidades de éxito en la inversión.

Hardcap

Como contrapartida del softcap tenemos el hardcap, que no es más que el límite de recaudación de la ICO, y al alcanzarlo la ICO acaba automáticamente. Antes de calcular el circulatingcap y el fundingcap de una ICO tendremos este dato, el hardcap siempre será inferior a estos, con lo que si de primeras nos encontramos con un hardcap abultado para el tipo de proyecto que se propone, consideremos mejor pasar a la siguiente ICO.

Como conclusión, los caps sirven para determinar si una ICO está sobrevalorada o bien hay margen para la ganancia, ya sea por comparación con proyectos que ya están funcionando en mercado o con suposiciones de otra índole.

Disclaimer: Según el medio o el analista, se pueden emplear otros términos a los de estos caps, aunque el concepto sea el mismo. Estos son los términos que utilizan los analistas de Crypto Birds.