Por Sergio García Gómez

¿Qué puede aportar el branding en los proyectos de blockchain?

La afloración constante de nuevos proyectos basados en blockchain y la consecuente necesidad de posicionarse dentro del ecosistema blockchain suponen un hito más que relevante para el territorio de las marcas. ¿En qué puede ayudar el branding a las criptomonedas? Una de las respuestas posibles es ayudar a dotarlas del poder para mostrar lo que realmente son, mostrar su esencia. Porque al final no son ellas las que se definen, sino las personas que interactúan con ellas, y hablan de ellas.

Un universo formado por wallets, exchanges, ICOs, eventos y plataformas consolidadas que interactúan en un sector todavía por desarrollar, y en muchos casos sin regularizar. Sus órbitas transcurren con la relatividad de su tiempo, la inmediatez. Como si de una carrera espacial se tratara, los equipos tratan de crear el whitepaper más efectivo, cumplir con
los plazos establecidos del roadmap o conseguir las mejores alianzas del mercado. Sink duda alguna, la batalla está servida en el Internet del valor.

Y es que en la era de la inmediatez, la imagen y la síntesis de los mensajes son parte fundamental para llegar a los stakeholders (públicos de interés).

Por esto mismo, tratan de dar coherencia a sus pun- tos de contacto, en algunos casos mejor que en otros, pero sobre todo apostando por la conexión con los usuarios a través de las redes sociales, el verdadero terreno de juego. Telegram, Slack, Twitter, Reddit, Bitcointalk, Medium y un largo etcétera son los lugares donde se encuentran los públicos, y posiblemente ahí es donde reside el verdadero punto clave para mostrar el porqué del proyecto y cómo la marca es capaz de expresarlo.

Pero vayamos con algunos ejemplos prácticos, que ya parecen de otro siglo, ya que, como decía, el tiempo en el panorama blockchain es diferente al resto, todo sucede mucho más rápido. Ya casi no nos acordamos de Antshares, el Ethereum chino. Se trataba del proyecto de código abierto y original del país asiático. Con su plataforma de activos inteligentes, formada con una combinación de smart contracts y activos digitales, poseía un token con un valor alrededor de los 9,60 $ en junio de 2017. La pequeña hormiga atómica de color azul parece ser que no se alineaba con los propósitos de la compañía, sobre todo al competir con la sobriedad y seriedad de su principal rival: Ethereum. Por ello, implantaron un completo rebranding (cambio de marca o rediseño de identidad) que comenzó desde el propio naming (creación del nombre). NEO fue el elegido, y por extensión esto afectó a toda su identidad. Un giro hacia la internacionalización a favor de la seguridad y la confianza para poder captar mejor a su público objetivo. Es aquí donde la compañía china nos da un claro ejemplo de que algo, aunque funcione, si no cuenta o aporta lo que queremos ser, es mejor cambiar y apostar por lo que realmente queremos llegar a ser. Ahora mismo NEO ocupa la posición 12 en Coinmarketcap, con un valor de 101,35 $. Seis meses en los que no solo la marca ha sido la protagonista de este crecimiento, sino todo lo que rodea el proyecto, desde su roadmap hasta los nuevos lanzamientos de su plataforma. ¿En qué posición estaría si no se hubiera arriesgado a cambiar Antshares?

Otro caso, más reciente y diferente, es el de Waves. La plataforma de trading y crowdfunding descentralizada de origen ruso ha optado por optimizar y sintetizar toda su identidad. Algo que ha pulido de una manera magistral, llevándolo a lo que realmente es importante y que constituye su valor diferencial: la usabilidad de su plataforma. Un desarrollo, en fase beta, que muestra desde el primer contacto una exquisitez por acercar la tecnología blockchain a las personas, como bien dice su claim: “Blockchain for the people”. Es tal su gran acierto, que muchos ya no recordamos la imagen anterior, no hacen falta unas olas en un símbolo, para que el logotipo de Waves nos sugiera la fluidez y transparencia del agua en movimiento. ¿Era necesario un cambio? ¿Una evolución? Pues parece ser que sí. Es fundamental si el proyecto está madurando, quieres dotar de nuevas sensaciones al usuario y ser relevante para él. Waves era ya un proyecto interesante y con una filosofía que lo ha ido posicionando en un entorno más competitivo. Ahora no todo está hecho, y tendrá que marcarse nuevos objetivos y retos, pero sin duda está demostrando profesionalidad en todo lo que hace, y no solo en la parte estética. Aquí se muestra un trabajo estratégico que parte del interior de la compañía hacia el exterior.

En los próximos meses otra criptomoneda está preparándose para el cambio. Se trata de Lisk, que tras su inicio prometedor todavía necesita implementar sus cualidades. El proyecto es interesante y aporta servicios que deben ser explicados de una forma más coherente con su marca, por ello confiemos en que sepa aplicar este rebranding de la mejor forma posible. ¿Le funcionará tan bien como a los anteriores proyectos? ¿Sabrán captar la verdadera esencia del proyecto? ¿Podrán ser capaces de acercar su comunicación a un público cada vez más saturado de información?

Sin duda, estamos inmersos en momentos de cambio, y es emocionante ver cómo van interactuando estos nuevos proyectos, estas nuevas marcas. Al tratarse de tecnologías que se centran en las personas, hay que situar a los usuarios en el centro de este universo. Hacerlo fácil, accesible y confiable serán algunos de los vectores más importantes, así cada vez se irá conectando la tecnología de estos sectores actualizados con la sociedad actual y futura.