Por Jesús Herencia

 

Actualmente, el sistema financiero mundial se encuentra repleto de problemas, que afectan principalmente a los costes que suponen los trámites y el tiempo invertido en ellos. Se realizan gestiones y transacciones con gastos muchas veces redundantes y excesivamente caros. Abusivos, se podrían llamar, sin faltar a la verdad en muchas ocasiones. Estos problemas (y grandes defectos) atraen a un buen puñado de aprovechados y expertos en perpetrar delitos de fraude. Más de un 40% de los intermediarios financieros (bolsas de valores, servicios de transferencias de dinero…) son visitados en alguna ocasión por estos expertos amigos de lo ajeno. Comparado con otros sectores, el financiero se encuentra incluso veinte puntos por encima de otros como el tecnológico. Esta ineficiencia se suple con un aumento de costes que en último caso repercuten en el cliente final. Toda una maravilla para nosotros, los usuarios.

UN SISTEMA ANCLADO EN EL PASADO

Cabe preguntarse ahora: ¿por qué este grado de ineficiencia? Vamos a empezar por el más evidente. Tenemos un sistema financiero anticuado que vive hoy en día de lo desarrollado en los años 70 y 80 del siglo pasado. Sí, leen bien… Puedo enumerar no pocos bancos que usan sistemas ideados a mediados de los 80, remendados a base de parches y chapuzas tecnológicas varias. En muchos casos, hablamos de toneladas de papel enmascaradas con algún atisbo de herramienta semiautomática que intenta solucionar o ahorrar un porcentaje insignificante de tiempo o de coste para el departamento de banca en cuestión. No olvidemos, además, que todos son sistemas centralizados. No me voy a extender mucho, creo que resulta obvio. Además, generan una gran cantidad de problemas que les impiden evolucionar y se encuentran abiertos a ataques que cada año cuesta más esconder a la luz pública (véase el caso de Swift durante los tres últimos años ). Por último, y no menos importante, se trata de un sistema que genera desigualdad a través de la exclusión de acceso a un número de personas no inferior a 2.000 millones en todo el mundo.

BENEFICIOS DE LA CADENA DE BLOQUES

Afortunadamente, el ecosistema blockchain surge como alternativa a todos estos problemas (y algunos otros). Apoyado en cinco puntos fundamentales, abre una puerta a la esperanza de presenciar un futuro financiero infinitamente mejor que el que hoy en día conocemos. Estos puntos son:

1.- Base de datos distribuida. Todas las partes implicadas tienen acceso a los datos y a todo su historial completo, pudiendo comprobar los registros de sus socios de transacción sin necesidad de intermediarios.

2.- Transacciones punto a punto. Cada comunicación se realiza entre pares sin necesidad de un nodo central.

3.- Transparencia. Esto depende del tipo de blockchain elegida. A priori, hablando de blockchains públicas como Ethereum y Bitcoin (con mayúsculas, por favor, que he visto auténticas burradas en charlas escribiéndolo con minúsculas para hacer referencia a la cadena de bloques…), nos referimos a transparencia con pseudónimo. Toda transacción es visible a cualquier persona de la cadena. Asimismo, todos los nodos o usuarios poseen una dirección alfanumérica única que los identifica, pudiendo proporcionar una prueba de identidad o permanecer en el anonimato.

4.- Registros inmutables. Para bien y para mal, una vez que se realiza la transacción, no se puede echar marcha atrás, debido a que está vinculada con el registro anterior, y cualquier alteración provocaría un cambio en la cadena original, invalidando las transacciones posteriores. Por lo tanto, no se pueden restaurar las acciones realizadas una vez que se han enviado y grabado en la blockchain.

5.- Cifrados criptográficamente. El título lo explica todo. Los registros resultan seguros por haber sido cifrados de manera criptográfica.

Sobran intermediarios
Todas estas características de la blockchain permiten que el dinero, las acciones, bonos o escrituras, por ejemplo, se puedan ejecutar de manera segura, pseudoanónima y con acceso para cualquier persona, ya que la confianza no depende de terceros que cobren (¡bien cobrados!) sus servicios de intermediación. Desde que el mundo financiero apareció tal y como lo conocemos, por primera vez dos o más partes pueden interactuar entre ellas y generar valor sin depender de dichos intermediarios.

Por todo lo anterior, un buen puñado de firmas de la industria financiera (bancos, aseguradoras, auditoras…) están invirtiendo en alternativas para el sector financiero basadas en blockchain. ¿Por qué? Las empresas «mueren» por el exceso de costes. El Banco Santander estimó en 20.000 millones de $ el ahorro potencial por año en 2017. La consultora Capgemini realizó un estudio en el que los usuarios finales del sector financiero podrían ahorrarse alrededor de 16.000 millones de $ en comisiones bancarias y de seguros por año si se usaran aplicaciones blockchain.

MAYOR AGILIDAD Y EFICIENCIA

El sector financiero, encabezado por gigantes como el mencionado Banco Santander o JP Morgan, busca agilizar su pesada carga de transacciones y trabajos, reduciendo además el riesgo en los procesos (evitando errores humanos, por ejemplo). Las aportaciones al sector financiero de blockchain, reduciendo los costes de transacción entre cada uno de los participantes, permiten la creación de nuevos modelos de colaboración masiva punto a punto, haciendo que buena cantidad de las formas de organizarse que conocemos en el sector financiero se conviertan en innecesarias en un futuro, esperemos, cercano.

Pongamos un ejemplo. Vamos a analizar cómo las empresas comerciales obtienen acceso a «capital de crecimiento». Hasta ahora, el primer sitio en el que buscar dicha financiación en las etapas tempranas de los nuevos negocios eran los conocidos como business angels. Más tarde, se acudía a inversores de capital riesgo, para acabar en ofertas públicas en alguna bolsa de valores. Tal y como estaba organizada, esta industria admitía (y admite, claro) intermediarios tradicionales como banqueros de inversión, auditores, plataformas de crowdfunding (como Kickstarter) o abogados.

Blockchain hace que todo lo establecido hasta ahora en este proceso de acceso a financiación cambie radicalmente. Ahora, cualquier empresa de cualquier tipo y tamaño puede tener acceso a financiación. Por ejemplo, en 2016 más de 400 millones de $ fueron recaudados de manos de inversores tradicionales y otros 200 millones de $ adicionales se obtuvieron a través de las conocidas ICOs (Initial Coin Offerings y en el futuro próximo Interactive Coin Offerings). Todos sabemos que esto explotó en 2017 y la cantidad invertida en ICOs ya superó a la financiación tradicional, digamos, a través de venture capital.

Veamos algunos ejemplos del cambio. Union Square Ventures (Nueva York) cambió la estrategia de inversión para poder comprar ICOs directamente, y Andreessen Horowitz, unida a Polychain Capital, creó un fondo de cobertura que solo compra tokens.

Goldman Sachs ha apostado recientemente por los criptoactivos a través de Circle. Una empresa que ellos mismos han financiado y que ha comprado uno de los exchanges más conocidos en el mundo de las criptomonedas, Poloniex, por nada más y nada menos que 400 millones de dólares.

OTRAS APLICACIONES

Queda claro que el mundo del capital riesgo ha podido cambiar en apenas dos años. Pero, ¿qué más se puede transformar? Blockchain es capaz de revertir en otras funciones complejas de la industria financiera, tales como la identidad, reputación, movimientos de valor (remesas), préstamos, créditos…

En referencia a los movimientos de valor, ya he hecho alusión a Stellar en un artículo anterior y en el futuro comentaré el proyecto de Ripple, ya que son primos hermanos. El proyecto de Stellar, además, tiene la capacidad de anular uno de los grandes problemas de la banca: la exclusión.

Por lo tanto, ¿nos encontramos ante el fin de la banca tal y como la conocemos? La respuesta a esta pregunta yace en manos de los afectados, si adoptan o no la tecnología blockchain en sus plataformas. Aquellos que se suban al carro de este nuevo paradigma tecnológico serán quienes marquen el ritmo de su adopción. Igual que ya sucedió en otras revoluciones anteriores, blockchain dividirá a la industria financiera en ganadores y perdedores.

Independientemente de quiénes triunfen al final, ojalá este choque inminente entre la antigua industria financiera y la nueva aporte grandes ventajas y oportunidades para todas las partes implicadas. Desde aquí, esperamos que así sea.

Aquí pueden verse algunos ejemplos:
1. https://en.wikipedia.org/wiki/2015-2016_SWIFT_ban- king_hack https://www.bankinfosecurity.com/anther-swift-hack-sto- le-12-million-a-9121 https://www.theregister.co.uk/2017/10/11/hackers_swift_ taiwan
2. https://ethresear.ch/t/explanation-of-daicos/465
3. https://www.cnbc.com/id/100003784
4.  https://hipertextual.com/2018/02/circle-compra-polo- niex-400-millones-dolares
5. https://medium.com/@chechuch1976/entendiendo-mejor-el-ecosistema-blockchain-y-banca-stellar-ea65e63c427e